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LA MARCHA DEL CRISTIANISMO AL OCCIDENTE

-LOS VIAJES DE FELIPE Y PEDRO-

Viajes de Felipe (Hechos 8:5-40)

Felipe era uno de los siete griegos elegidos para la distribución de socorros a las viudas. Saliendo de Jerusalén durante la tempestad de persecución que se desencadenó sobre la iglesia de la referida ciudad a la muerte de Esteban, se dirigió a:
SAMARIA, donde tuvo un notable éxito entre los samaritanos. Cuando llegó la hora de ampliar la obra evangélica de la iglesia primitiva los samaritanos sirvieron de puente entre los judíos legítimos y los gentiles, pues al admitir a los creyentes de esa raza mixta en el seno de la iglesia, la puerta estaba abierta para dar la bienvenida a los paganos.
Se hallaba a  10 Kms. al NO. de SIQUEM y a 48 kms. distante de Jerusalén, habiendo sido escogida por sus excelentes condiciones de defensa, situada como estaba sobre un cerro alto en medio de un fértil valle. Ciudad denunciada por los profetas repetidas veces, se vio sitiada al fin por los sirios y asirios en castigo de su degradante idolatría y corrompidas costumbres. Fue restaurada por los colonos cautivos, pero pasado un tiempo, Alejandro Magno la tomó y poco después Juan Hircano la demolió. Levantada nuevamente, Augusto César la cedió a Herodes, quien la embelleció, designándola con el nombre de Sebaste. Después abrazó el cristianismo, pero al fin se cumplió la fatídica profecía de Miqueas 1:6 concerniente a aquel delincuente pueblo. La población nueva que se encuentra cerca de las ruinas de la antigua, llamada “Sebustiyeh”, es de relativa importancia.
De Samaria Felipe fue impulsado por el Espíritu a un punto solitario en uno de los caminos poco frecuentados que hay entre Jerusalén y Gaza donde tuvo el memorable encuentro con el Etíope, Ministro de Hacienda de la reina Candace. Convertido al Evangelio, Felipe le bautizó y en seguida fue arrebatado por el Espíritu, hacia:
AZOTO, población filistea carca de 4,5 Kms. del mar, al norte de Gaza, mencionada en el Antiguo Testamento bajo el nombre de Asdod. Desde este lugar se fue a predicar el evangelio en muchas de las ciudades de la llanura Marítima hasta llegar a Cesarea, ciudad en donde más tarde fijó su residencia por unos veinte años.

 
 
Viajes de Pedro (Hechos 9:32 a 11:18)

Este viaje era corto pero de primordial importancia, puesto que señala el derrumbe de la pared de separación entre los judíos y los gentiles. Visitó las siguientes ciudades:
LIDA, donde curó al paralítico, estaba situada en un hermoso terreno a unas cuantas millas al SE. de Jope. Mientras permanecía en aquel lugar murió una notable mujer en dicho puerto y los discípulos llamaron a Pedro, en la esperanza de que el poder de Dios se manifestara por medio de él en tan penosa situación. Accediendo a su deseo, el apóstol se encaminó para:
JOPE, y en efecto pudo consolar a aquellos que lloraban la sensible pérdida ocurrida, resucitando a Dorcas.
Nos causa asombro de que los apóstoles no hubieran comprendido más pronto el significado del último mandato misionero de nuestro Salvador, “que sus discípulos predicasen el Evangelio a toda criatura”.  Aún después que los samaritanos creyeron el evangelio, que Felipe predicó en los pueblos filisteos, y que Saulo fue escogido para ser apóstol a los gentiles, y reconocido como tal por Pedro, la mayoría  de los dirigentes del cristianismo se apegaron tenazmente a su ambición de cristianizar la iglesia judía, más bien que lanzarse al mundo pagano para evangelizarlo. Al fin, para vencer los prejuicios raciales de los apóstoles, Dios comunicó definitivamente a Pedro mediante una visión que tuvo en Jope, que el propósito divino era formar un nuevo pueblo compuesto de gentiles y judíos, que disfrutasen igualmente de la plenitud de la salvación. Luego Pedro admitió públicamente en:
CESAREA, a Cornelio, centurión romano, como miembro de la iglesia cristiana, acontecimiento que marcó una nueva era en la historia del cristianismo.